El Dr. Mario Cabani, Presidente de la ONG Cabani Salud, ha realizado miles cirugías a lo largo de su trayectoria médica.

Con la finalidad de acercar la atención médica especializada a la población más vulnerable y alejada de Lima Metropolitana, la ONG Cabani Salud, en convenio con el Gobierno Regional de Cerro de Pasco, realizaron con éxito, el martes 26 del presente, la campaña gratuita de cirugías reconstructivas, en la inauguración del hospital más alto del mundo, Daniel Alcides Carrión (Pasco), a 4,380 msnm., ganando un nuevo Guinness World Record para el Perú.

Participaron en esta campaña de responsabilidad social el Presidente de la República, Ing. Martín Vizcarra, la Ministra de Salud, Elizabeth Hinostroza, el Gobernador de Pasco, Pedro Ubaldo, el Dr. Néstor Villalta y otras importantes autoridades. Se realizaron cirugías reconstructivas y estéticas completamente gratuitas a mujeres de escasos recursos económicos, que han sido desfiguradas, víctimas de la violencia y que son condenadas a vivir el resto de sus vidas con marcas y cicatrices que les recuerdan día a día la agresión sufrida.

El Dr. Mario Cabani expresó: “estamos en esta inauguración del hospital más alto del mundo, cumpliendo la meta de conseguir operar de forma gratuita a todas aquellas pacientes que su pareja o expareja, la hayan desfigurado. Si el Estado peruano no puede ayudarlas y no tienen dónde acudir, vengan con nosotros, pero eso sí, denuncien al desgraciado que les quiso malograr la vida y así vamos a crear conciencia y ponderar a la mujer”.

Cabe recalcar que el Dr. Cabani es un cirujano plástico que tiene normalmente dos tipos de pacientes. Están las mujeres que vienen a embellecer sus cuerpos, a cincelar una nariz, a bajar medidas con una liposucción, a quitarse las arrugas con un lifting facial u otras operaciones estéticas. En una de las paredes de la Clínica Cabani, a la entrada de su consultorio, cuelga un cuadro a medio cuerpo, de la paciente más emblemática de su carrera: la reconocida comunicadora Magaly Medina.

Sus otras pacientes, y para él las más importantes, son las mujeres sobrevivientes de violencia. Son las que vienen a reconstruir su identidad, su dignidad y de paso, el amor propio que les fue arrancado fatalmente.